Publicado el 20 de Mayo de 2010
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La fiebre es una reacción del cuerpo en respuesta a un proceso inflamatorio o infeccioso, el cual puede ser producido por distintos tipos de gérmenes, entre los que se destacan los virus y las bacterias. En general, la fiebre es un síntoma con el que se manifiesta una enfermedad, y no la enfermedad en sí. En promedio, el 70% de las veces se relaciona con cuadros de origen viral y, respecto a esto, es bueno aclarar que cuando los médicos le asignan la responsabilidad de la infección a un virus no significa que desconocen qué es lo que tiene el niño.
Los virus son microorganismos que producen infecciones habituales, de fácil contagio y propagación entre los niños. A diferencia de las bacterias, no necesitan tratamiento antibiótico. El proceso evolutivo de la enfermedad depende de la acción del virus sobre el cuerpo, y de este sobre el virus. Ejemplos de virus conocidos son el de la Gripe, Varicela, Sarampión, etc. Asimismo, existen otros virus que aunque menos conocidos, no dejan de ser muy importantes. Ellos son; Enterovirus, Adenovirus, Sincicial respiratorio, etc.
En caso de que el proceso sea causado por una bacteria debe instituirse tratamiento con medicación alopática o medicación homeopática, dependiendo del tipo de tratamiento que realice.
El hecho de conocer la causa, no significa dejar de tratar el síntoma.
¿Cómo tomar la temperatura a un niño?
Existen diferentes medios de tomar la temperatura: Bucal, axilar, rectal o en el oído con aparatos modernos, Se considera la axilar como la más común de uso domiciliario.
Resulta fundamental tener en claro que se denomina fiebre, cuando el termómetro registra una temperatura mayor a 37,5º, siempre y cuando se tome la temperatura en condición de reposo, sin ropa en la zona (sacar la manga de la remera y desabrigar), ni estando tapado en la cama con la piel seca y alejado por lo menos una hora de la comida. Todos estos parámetros pueden alterar, aunque sea levemente, el registro de la temperatura.
Asimismo se debe saber que existe una fluctuación diurna de la temperatura corporal de entre 0,5º Y 1ª C según la edad, y habitualmente, el pico máximo se produce al atardecer. El estado febril puede asociarse con sensación de fríos. Además, puede producir cefalea y decaimiento, lo cual mejora al bajar la temperatura.
El niño tiene fiebre ¿Qué hacer?
A partir de la detección de la fiebre se debe actuar. Si bien, existen diversas opiniones al respecto, algunos médicos aconsejan no tratar el síntoma de la fiebre. En general, se recomienda implementar un tratamiento antitérmico para mejorar el estado general y el confort del niño. Como esquema básico de orientación se considera lo siguiente.
Entre 37ª -37ª, 5 C: desabrigar y observar al niño controlando su temperatura luego de media hora.
Entre 37,5-38º C: Utilizar “medios físicos” para bajar la fiebre. Estos son paños fríos (que deben colocarse en la frente, axila e ingles) y baño (que consiste en colocar al niño en la bañadera o un lugar que podamos llenar con agua tibia o ligeramente caliente y dejar que ésta se enfríe sola,) más o menos en 10 a o 15 minutos mojándole cada tanto la cabeza. Luego secarlo y vestirlo.
Más de 38º C: Proceder según indicación pediátrica.
Algunos consejos:
-No asustarse por el grado de temperatura, ya que no necesariamente se relaciona con la gravedad de la infección.
-Las convulsiones no se dan en todos los niños y no tienen relación con el grado de temperatura alcanzada. En caso de que el niño tenga una convulsión febril, se debe consultar al médico para ser evaluado.
-Siempre es conveniente consultar al médico en caso de fiebre. Sin embargo, en ciertas ocasiones se puede esperar a ver la evolución clínica en las primeras horas.
-Recordar tener a mano el teléfono del pediatra y/o saber adónde se puede llevar al niño en caso de fiebre.
Casos en los que es imperiosa una rápida evaluación del niño por el pediatra:
-El niño es menor de 2 meses de vida (en general es necesario realizar estudios complementarios).
-Presenta temblores o cambios de coloración en piel o labios.
-Tiene agitación.
-Existe erupción o exantema asociado.
-Refiere dolor específico o localizado.
-Vomita.
-Tiene alteración del estado general (excitado, somnoliento o quejoso).
-Tiene temperatura alta persistente (se repitió después de una toma de antitérmico).
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Publicado el 12/07/2010
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